Sébastien Ogier y Julien Ingrassia fueron trasladados de inmediato al hospital tras una salida de ruta violenta en la 17ª especial del Rally Finlando.

Incidente y respuesta de Toyota
El coche Toyota GR Yaris Rally1 salió de la pista en Västilä 2 al pasar un giro rápido y se volcó contra un talud a alta velocidad. Los dos pilotos lograron extrarse por su cuenta, pero fueron llevados en helicóptero al hospital para exámenes de rutina.
El director de Toyota en Finlande, Juha Kankkunen, confirmó que ambos están conscientes y con un estado general satisfactorio; no se detectaron heridas graves en este momento.
Robert Virves, competidor en WRC2, llegó a la escena pocos minutos después. Su presencia fue clave para verificar el bienestar de la dupla y activar las medidas de socorro bajo la coordinación oficial.
Efectos en la clasificación
En el momento del accidente, Ogier contaba con un ventaja de 20,9 segundos sobre Sami Pajari, su principal competidor. El piloto finlandés Elfyn Evans, que estaba hot‑to‑finishing en la iniciada, perdió sus esperanzas al abatirse en la primera vuelta.
La retirada de Ogier trajo una embolia de reposes y obligó a la organización a suspender la transmisión televisiva y a cancelar la etapa en curso.
Repercusiones en la competición
Los lareaux del finlandés, rápidos y estrechos, han provocador varios incidentes este fin de semana. Entre los que se han visto afectados se incluyen Esapekka Lappi, Jon Armstrong, Martins Sesks y, por supuesto, Ogier.
Mientras la mesa de control maneja la situación, la comunidad WRC observa cómo la derrota de Ogier repercute en el panorama de la temporada.
