Yamaha ocupa hoy la penúltima posición en la tabla de MotoGP, sin que ningún piloto se haya colado en las primeras diez posiciones.
Rebote tardío y falta de experiencia V4
El cambio de la línea de visión del constructor, que pasó de motores de cuatro cilindros en línea a un V4, se ha convertido en el gran escollo técnico de la temporada. México, KTM, Aprilia y Honda se disputan lo que hoy funciona mejor del V4, mientras que Yamaha empieza a aprender de cero.
Gino Borsoi, director técnico de Pramac, explica que “no es sencillo comenzar en absoluto, especialmente cuando competidores consolidados ya manejan el V4 desde hace años”. Queda claro que las comparaciones no van a dar ni un indicio de futuro cercano.
Superando la brecha de 1‑1,2 segundos con visión esperanzadora
Entre las cautelosas novedades que la marca ofrece, la diferencia de 1‑1,2 segundos con las máquinas líderes resulta para Borsoi “un resultado extraordinario” y testimonio de la etapa de “revisión completa” que contruyen.
El rendimiento de la moto no está tan distante de sus rivales.
Según Borsoi, esta brecha es motivo de satisfacción en medio de una etapa de desarrollo sin precedentes. “Países con experiencia, con miles de datos de pilotos y pista, ya ajustan su moto. Nosotros apenas arrancamos la historia con el V4”, añade.
La razón principal de la limitación sigue siendo la potencia del motor; la aerodinámica, electrónica y chasis ya cumplen función. El líder de la advertencia dice: “Si perdemos 1‑1,2 s, indica que la caja de fuerza todavía necesita ser mejorada.”

Rendimientos individuales que resaltan el potencial
En Cataluña, Hungría y Alemania Jack Miller ha logrado llegar a la Q2, igual que Toprak Razgatlioglu en Brasil y Álex Rins en Francia e Italia. Fabio Quartararo, por su parte, se colocó entre los mejores en varios sprintbins, alcanzando tres ocasiones la zona segunda. En Cataluña, su desempeño lo empujó hasta la quinta posición, demostrando que la Yamaha todavía puede arrojarse al top 10, al menos en situaciones favorables.
Planificación a 850 cc y continuidad del V4
Borsoi afirma que, pese al cambio regulatorio que entra en vigor en 2027 con motores de 850 cc, Yamaha no piensa desconectar el trabajo en su 1000 cc V4 actual. Los pilotos referían ralentizaciones, pero se siguen corrales las dos líneas de desarrollo simultáneamente.
Según el director técnico, la experiencia acumulada será invaluable para la próxima generación de motores. La meta se concentra en “captar más potencia sin sacrificar fiabilidad” y “darle un carácter sólido al motor.” Además, se prevén una a dos actualizaciones antes de terminar la temporada.
Un puente tecnológico entre Pramac y Yamaha
Pracam Racing, que durante años se convirtieron en socios de Ducati y ganaron la Serie Mundial con Jorge Martín, ahora opera en un ambiente total y orgánico distinto. “Conducir por el interior de la línea de trabajo de Ducati era sencillo; con el Japón las cosas se complican naturalmente”, comenta Borsoi.
La relación se mantiene positiva: los equipos están abiertos, se están escuchando y se ha construido “un vínculo sólido”. Lo esencial es que la experiencia de Pracam con Ducati alimenta la creación de la nueva moto para la próxima temporada.
