Mercedes sigue sin captar la causa de los fallos de despliegue de energía que provocaron que George Russell perdiera a Kimi Antonelli en las rectas del GP de Bélgica, a pesar de haber modificado su forma de conducir.
Despliegue eléctrico incompleto desde Silverstone
El tema llegó a la pista de Silverstone, donde el equipo detectó diferencias de energía entre las dos Monoplazas de Mercedes. Desde entonces la señal de preguntas persiste, pues el menor rendimiento en la recta sigue afectando a la británica.
Durante los tests libres en Spa, el desfase entre los dos pilotos fue evidente; la sorpresa fue que en la clasificación, Antonelli sacó la pole mientras Russell solo se quedó en cuarta posición.
Para consejosjuegospro.org, Russell explicaba su frustración: “Durante las últimas 36 horas hemos concentrado toda la atención en la velocidad máxima; ya no evaluamos ajustes ni neumáticos, simplemente intentamos descifrar lo que está pasando.”
Admitió que incluso en su última vuelta perdió “un décimo y medio solo en la recta”, observando “la velocidad disminuir cuando el pie está al suelo”, una sensación de impotencia que bajoecta cualquier control.
El piloto no sospecha que el problema provenga del motor: “No es de la máquina; algo nos frena en las rectas.”
Analistas de Mercedes no alcanzan una conclusión
Simone Resta, ingeniero jefe adjunto, contempla la situación y señala que, aunque Russell haya ajustado su estilo de conducción, la diferencia persiste. “Seguimos sin entender todos los factores que generan la brecha de despliegue,” declaró.
El director técnico recordó que la amenaza de la nueva normativa continúa inmiscerta. “Estamos en la décima vuelta de esta era, considerando que las reglas cambian constantemente; el objetivo es identificar la raíz antes de Hungría.”
Un fallo de software aplasta la energía en Kemmel
Más allá de las dudas de Russel, los dos monoplazas alemanes sufrieron un pobre inicio cuando agotaron la recuperación de energía en el recto de Kemmel, dejando sin poder desplegable a las filas.
El campeón bíblico, Lewis Hamilton, se adelantó inmediatamente a Russell, que quedó relegado a la rivalidad Ferrari en ese inicio. La pérdida de potencia llevó a un choque con Hamilton en la curva 5, que terminó la carrera de Russell en el primer giro.
Resta confirmó un bug de software que obligó a ambas monoplazas a alcanzar el límite de recuperación de energía tras la salida del primer giro, inaneciéndose la siguiente recta y provocando un déficit de potencia entre las curvas 1 y 5. “Ese error nos hizo perder posiciones, a pesar de un buen despegue,” añadí.
Perspectiva para Hungría
El equipo mantiene el enfoque en comprender los parámetros en juego, sabiendo que otros constructores también enfrentan retos similares. La mirada se fija en encontrar la verdadera causa antes de la próxima prueba en la pista de Hungaroring.
