En las pruebas de la semana que precede al Gran Premio de Bélgica, Spa-Francorchamps volvió a demostrar que su exigencia energética es clave, con Kimi Antonelli llevándose la pole al cerrar las cualidades.
Spa-Francorchamps, un desafío energético sin precedentes
Fernando Alonso señaló que la mayor dificultad se localiza en el segundo sector, donde el despliegue del MGU‑K es estrecho y los equipos deben confiar casi exclusivamente en la potencia térmica.
Uno de los efectos más notorios se observó en la doble izquierda de Pouhon, que en años recientes exigía un esfuerzo extra para ser superada; ahora la maniobra resulta diferente bajo la nueva normativa de 2026.
Verstappen explicó que, en la mayor parte del segundo sector, el coche transitaba únicamente con el motor térmico, sin ayuda eléctrica.
“Es como tener 450, 500 caballos de potencia, similar a una Fórmula 3 pero con la aerodinámica de una F1, lo que no hace que la experiencia sea muy emocionante”, comentó.

Cuando el MGU‑K permanece inactivo, las uniones de potencia en la Fórmula 1 entregan alrededor de 540 caballos, en contraste con los 620 caballos de los motores Mecachrome de la Fórmula 2.
Estos datos implican que los pilotos de F1 disponen de menos potencia en ciertos tramos del segundo sector de Spa.
Para resistir la presión de criticismo continuo, Verstappen explicó que prefiere no convertir cada comentario en una crítica sistemática de la regulación 2026, entendiendo que sus opiniones no siempre son acogidas favorablemente en el paddock.
“No quiero quejas de nuevo—y lo sé porque cada palabra puede hacerme quedar en el ojo crítico—pero me adapto mentalmente y busco sacar el máximo rendimiento del coche, aunque no sea lo que más disfruto en la F1”, dijo.
Regulación 2026: Potencia y autonomía
Comparado con las Fórmula 3, la disparidad persiste: los monoplazas de esta categoría tienen una potencia oficial cercana a los 380 caballos.
Los expertos señalan que la magnitud de la potencia emitida al menos 1000 caballos en ciertas salidas rápidas contrasta con la de 550 o 600 caballos en otras, creando un escenario de variación extensa.
“La preparación mental de este conocimiento fluctuante es compleja, haciendo de Spa un circuito muy diferente al que conocíamos”, afirmó Piastri.
El sonido de la rivalidad: Comentarios de los pilotos
El asunto del debate se extendió a Carlos Sainz y a los pilotos de McLaren, que compartieron la percepción de una regulación más estricta.
Lando Norris previamente comentó en China que en Pouhon ya no se puede determinar quién tiene el mayor valor de esfuerzo. En la misma tarde, el campeón sostuvo que esa doble izquierda ya no tiene la motivación de un verdadero giro, pues se aborda con el tremendo “rush” de los motores.
El día anterior, Norris también mencionó que la draç de Blanchimont causa una pérdida de aproximadamente 50 km/h, algo que contestó Oscar Piastri con la misma franqueza.
“Pouhon se comporta hoy más como una curva en línea recta; ya no es un giro per se”, añadió el australiano a consejosjuegospro.org.

“Siempre se percibió como un giro magnífico y prosperó mi rendimiento allí. Es peculiar ver cuánto han cambiado las cosas este año, sobre todo la capacidad disponible al salir del viraje”, concluyó.
Perspectivas 2028 y la evolución de la pista
La totalidad del trazado ha experimentado una transformación significativa bajo la nueva reglamentación, y el equipo de Verstappen afirma estar progresando en la adaptación mental.
Los pilotos confían en que la dinámica mejorará con la evolución de las próximas temporadas, ya que el equilibrio entre la potencia térmica y el sistema eléctrico se planifica avanzar hacia una repartición aproximada de 60 % a favor del motor térmico para 2028.
La armonización demanda dos fases de ajustes, anticipando que la diferencia de potencia se suavice y vuelva a un nivel más equilibrado.
La curiosidad del mundo del automovilismo seguirá observando cómo Spa se reinventa para la era 2026 y más allá, mientras la rivalidad se mantiene encendida en la búsqueda de la potencia idónea.
