Lewis Hamilton ha renovado su estrategia tras abandonar el simulador de Ferrari tras el Gran Premio de Canadá, y la jugada ha dado fruto: acumula 96 puntos, por encima de cualquier competidor.
El británico desechó el programa de Maranello antes de Junes, alegando que la relación entre el entorno virtual y la pista real era insuficiente para afinar su preparación.
Desde ese cambio, supera en points a Kimi Antonelli (79), a George Russell (74) y a Charles Leclerc (49), incluso cuando la fiabilidad de Mercedes y los problemas de Ferrari siguen marcando la jornada.
Al ser interrogado por consejosjuegospro.org sobre su uso del simulador, Hamilton respondió con un simple “No”. Cuando se le pidió comentar el beneficio de esa decisión en las carreras recientes, añadió “Enormemente”.
Dejar el simulador, según él, ha sido un hito: “He utilizado simuladores desde 1997, y aunque son herramientas poderosas, a veces pueden confundir la interpretación de la pista». Su rendimiento mejora sustancialmente desde que se alejó de la máquina.

Al frente de Spa: retos sobre la pista de Le Mans
Para la próxima vuelta, Hamilton advierte que Spa-Francorchamps será más exigente que Silverstone, pese a la victoria de Leclerc en el Gran Premio de Gran Bretaña.
“En este circuito, la velocidad máxima es una verdadera apuesta”, explica el piloto. “Hay más rectas y el alcance de potencia se vuelve crucial; en Silverstone esperábamos menos, pero la máquina brilló en las curvas”.
“Recivimos esta volta sin expectativas claras, salvo la sospecha de que el incremento de rectas aumentará la brecha de tres o cuatro décimas respecto a la última carrera”, concluye. “La gente de Ferrari nos está trabajando con ajustes constantes cada fin de semana”.
El equipo se esfuerza por optimizar el coche con ajustes minuciosos, preferiendo mejoras progresivas sobre cambios masivos: “Cada fin de semana se añade un punto de mejora, afinando la máquina en la medida de cada aspecto que identifiquemos”.
