La FIA y el presidente del Formula One Group planean sustituir los actuales grupos impulsores híbridos por motores V8 atmosféricos de bajo coste y peso, con el objetivo de la temporada 2031.
El protagonista será un motor de 4.0 litros, que quedaría sin la débil batidora eléctrica, reduciendo costes de fabricación y simplificando la gestión de la zona de pole.
Motores actuales y custodios de la competición
Mercedes‑HPP alimenta a McLaren, Williams y Alpine, mientras que Red Bull opera con su propio bloque Ford‑Powertrains. Ferrari suministra motores a Haas y a Cadillac además del Scuderia, y la unidad italiana se alinea con la Scuderia para cada temporada.
Audi solo entrega su potencia al equipo de fábrica, igual que Honda al Aston‑Martin. Cadillac planea generar el bloque interno a partir de 2029.
Control corporativo y la cuestión de la independencia
Zak Brown, director ejecutivo de McLaren, ha expresado su preocupación frente a la presencia de dos equipos bajo la misma marca (Red Bull), sobredeterminado en los registros de la F1 y por la ya considerada intención de Mercedes de adquirir el 24 % de Alpine antes de retirarse por motivos financieros.
Esta dependencia entre clientes y proveedores plantea la posibilidad de eliminar la cadena de suministro de tercera parte si la FIA establece la fabricación propia o el contrato con un proveedor neutro.
“No habrá control entre equipos, una sola marca no puede distribuir motores a otra”, aclaró Ben Sulayem en entrevista con Reuters, subrayando que un motor “para todas las B” neutralizaría posibles presiones sobre la calidad.
Preferencias de los fabricantes y la vía de la continuidad
Los actuales motores están preparados para restringir el número de socios a un máximo de dos equipos en 2031. La mayoría de constructores salvagido en la transición apoya el regreso a los V8, aunque Audi mantiene su interés en el turbo.
Para los interesados en la independencia, los fabricantes públicos y privados han manifestado un entusiasmo cauteloso, mientras la legislación oficial aún no se formalizará antes de 2031.
Reacción de los equipos y posibles futuros bloques
McLaren ha anunciado que evaluará la opción de convertirse en motorista “si la coyuntura técnica y económica lo permite” y en “un proyecto de envergadura” comparable al de Red Bull.
Red Bull continúa con su motor propio, reflejado en la fotografía destacada de su bloque de la temporada actual.

La normativa vigente será válida hasta la temporada 2030, lo que abre un margen para que la FIA imponga nuevas reglas o incluso prohíba la entrega a terceros en 2031. Asentar esa restricción riesgo de atraer constructores de nuevo y buscar un consenso.
En un escenario de mayoría cualificada dentro del conjunto de cinco fabricantes y General Motors, se contemplaría la reintroducción de los V8 ya en 2030, una versión que la mayoría de los equipos preferirán, aunque el único que se mantiene alineado con el turbo es Audi.
