La tercera posición de Lando Norris en el sprint de Silverstone quedó inalcanzable, situándolo en la mira de una temporada donde McLaren lucha por su lugar ante los líderes.

Resultados de las sesiones de clasificación en Silverstone
En la práctica de clasificación corta, Norris terminó en séptimo y Piastri en sexto, pero en las principales lograron sexta y octava, respectivamente, manteniéndose lejos de la zona de oro.
Ambos pilotos tuvieron que pelear contra el propio MCL40, sembrando nerviosismo especialmente en la parte trasera de la línea, una situación que casi los expulsó de Q2 al sufrir múltiples penales.
El desafío del MCL40 en la zona de Q2
El MCL40 mostró deficiencias notables en velocidad lineal y en la pérdida de ritmo dentro de las curvas, impidiendo que Norris cerrara la brecha de 0,766 segundos respecto a la referencia de Kimi Antonelli.
La combinación de falta de eficiencia en rectas y problemas de manejo en curvas ha llevado a McLaren a estirar la distancia con equipos superiores como Ferrari y Mercedes.
La estrategia de desarrollo de McLaren y sus límites
En la temporada previa, la decisión de posponer el desarrollo del MCL40 2026 se orientó a la contienda por el título frente a Red Bull y Max Verstappen, pero esa lógica ya no justifica la actual rezago.
El equipo debe compaginar la transición de su diseño con la necesidad de mantener la competitividad contra rivales que mejoran su rendimiento.
Declaraciones de Norris sobre la situación actual
«Ya vimos que no hay excusas», afirmó Norris al concluir las sesiones. «No es un retraso de siete u ocho décimas, sino una falta de desempeño propio.»
Asimismo confesó la necesidad de comprender la dinámica de la máquina: “Se pierde tiempo tanto en virajes como en rectas. Es una cuestión de eficiencia y de entender el coche.”
El camino hacia la recuperación y la urgencia del desarrollo
Norris subraya que no hay tiempo para entender la máquina paso a paso. “Necesitamos partes rápidamente, antes que los demás equipos”, explicó, resaltando la vía de la actualización constante.
El objetivo es superar la brecha de ocho décimas y avanzar por dos más, una meta que exige un desarrollo más agresivo y una mejora continua de la ingeniería del MCL40.
