Retrasos y herramientas obsoletas: Adrian Newey analiza el fiasco de Aston Martin.
Aston Martin ha prolongado su palabra de que 2026 sería la temporada decisiva, pero los problemas de vibraciones en el grupo de potencia de Honda y la dilación en el diseño del monoplaza acabaron desacelerando la obra.
Problemas técnicos que empañaron la puesta en pista
El motor japonesa no cumplió con los plazos de entrega, y las vibraciones producidas por el grupo propulsor generaron un impacto inmediato en la caja de cambios y los frenos. La falta de preparación de Honda se vio eclipsada por fallos en la logística inglesa, donde el equipo no había conseguido terminar la estructura de la carrocería antes de las pruebas.

Fragmentación de las herramientas y procesos
El taller de Silverstone, inaugurado en 2023, se había apoyado en simuladores de última generación, pero las infraestructuras de la fábrica mostraron ser una reliquía de la era de Jordan. Los procesos heredados de ese periodo resultaron inadecuados y obligaron a lanzar correcciones que no habían sido previsibles.

Enfoque interno: más control y menos subcontratación
Adrian Newey declaró que la falta de herramientas de simulación adecuadas obstaculizaba la confiruation de rendimiento. Por eso, se está reestructurando la producción para fabricar internamente la caja de cambios, el piso, moldes y varias piezas que antes eran subcontratadas. “Esta mejora aumenta el control de calidad y la flexibilidad”, afirmó en entrevista.

Avances prudentes: Budapest como marcapasos
Para la próxima carrera, el chasis necesita nueva homologación y se prevé un desarrollo lento pero seguro. Newey no proporciona cifras explícitas, señalando que las herramientas de simulación siguen sin estar totalmente correlacionadas con la máquina real. La expectativa es que las modificaciones sientan un impacto a partir de la segunda mitad del año.
Motivación y cultura de la unidad
Tras una fase de choque, los miembros del equipo se han unido con un consenso de dos objetivos: mejorar la performance antes de agosto y establecer fundamentos sólidos para el futuro. “La determinación es palpable; el campus sigue iluminado los fines de semana, y cada jornada se convierte en un impulso para alcanzar esos objetivos”, añade Newey.
Con el avance de las mejoras internas y la integración de nuevos sistemas, Aston Martin busca restablecer su competitividad dentro de un calendario que exige precisión técnica y coherencia organizacional.