La protesta de Alpine: por qué podría abrir la caja de Pandora
El piloto Pierre Gasly perdió tres posiciones en el podio del Gran Premio de Mónaco tras recibir dos sanciones por supuesta sobrevelocidad en la zona de boxes, lo que ha partido de inmediato las protestas y peticiones de la escudería Alpine a la FIA.

La sanción no afectó solo a Gasly: otros seis pilotos —incluidos Lewis Hamilton, Oscar Piastri y George Russell— fueron penalizados en la misma carrera, lo que indica una posible falla sistémica bajo la presión del circuito de Mónaco.
La audiencia del jueves, donde los comisarios de monte activa y representantes de Alpine se reunirán, promete desvelar las causas exactas de la cadena de infracciones.
El número de signalizaciones sugiere problemas con la tecnología de cronometraje que controla la velocidad de paso de ritmo; la posibilidad de que los pilotos exploten la zona corta la distancia entre los puntos de medición se considera mayor que el error humano.
Gasly y sus rivales han asegurado que sus equipajes no excedieron el límite de 60 km/h, citando que ajustaron el limitador a 59,5 km/h y actuaron con precaución al activar el botón antes de entrar.
La problemática del sistema de la zona de boxes
El foco recae en el mecanismo de medición de la zona de boxes, cuyo objetivo es impedir la explotación de la ruta de entrada y salida de los boxes. El sistema mide los tiempos entre dos puntos para determinar si la distancia recorrida se hizo en menos tiempo del permitible.
El propio proveedor, Formula One Management (FOM), declara la confiabilidad de la tecnología; sin embargo, la configuración de Mónaco—con su estrecha sección y líneas de pista inusuales—puede haber derivado en un fallo de calibración.

El portavoz de Alpine, Steve Nielsen, acusó a la FIA: “no comprendemos por qué se aplicaron las penalizaciones a varios equipos al mismo tiempo” y que el estado de los data de los conductores durante la carrera era “irrelevante” para los comisarios.
Reglamento ambíguo y la aplicación de la sobrevelocidad
- El artículo reglamentario solo establece una “línea máx. de velocidad” en la zona de boxes sin detallar el tiempo máximo permitido entre puntos.
- Alpine sostiene que ni la velocidad ni la distancia se violaron, ya que sus limadores mantuvieron 59,5 km/h como máximo.
- Los equipos podrían necesitar demostrar con telemetry de GPS que los límites nunca se superaron.
Los comisarios deberán revisar las pruebas presentadas y decidir si la penalización fue técnicamente justificada.
Independencia de los comisarios y potencial de apelación
Los comisarios de Mónaco operan de forma totalmente autónoma y su función es evaluar las evidencias sin interferencia de la FIA o la principal organización.
Si aceptan la solicitud de revisión de Alpine, la decisión no solo invalidaría las penalizaciones aplicadas, sino que también podría desencadenar la revisión de todas las sanciones emitidas durante el evento.
Posibilidades de una reforma post‑audiencia

Una respuesta positiva a la demanda de Alpine podría llevar a la FIA a ajustar el sistema de control de velocidad en la zona de boxes, especialmente en circuitos con geometría compleja como Mónaco, aunque no reinstauraría el podio perdido por Gasly ni reordenaría a Russell.

El resultado de la audiencia, aunque poco probable que altere la posición final de la carrera, será crítico para determinar la legitimidad del sistema de control y la justicia aplicada a las pistas de alta incidencia.