Bearman y Hadjar: ¿Por qué deben ganarse el derecho de seguir a Verstappen?
Max Verstappen consiguió la pole y la victoria en el Gran Premio de Emilia‑Romagna 2024 y, simultáneamente, participó en la versión virtual de las 24 Horas del Nürburgring, donde su escuadra se alzó con el triunfo.
El paso de Verstappen a la resistencia provoca debate en el paddock
Desde hace dos años, el piloto neerlandés muestra una creciente frustración con la rutina de la Fórmula 1 y recurre al simracing y a carreras de resistencia para saciar su apetito competitivo. En 2024, además de su dominio en la pista italiana, compitió en la simulación de las 24 Horas del Nürburgring mediante iRacing, evento que también resultó victorioso para su equipo.
Más adelante, se vinculó a un outfit del GT World Challenge Europe y, mientras la temporada 2025 de Red Bull mostraba signos de estancamiento, se inscribió en una ronda del Nürburgring Langstrecken‑Serie (NLS) entre los Grandes Premios de Azerbaiyán y Singapur.
Hace poco, Verstappen se unió a Lucas Auer, Daniel Juncadella y Jules Gounon para debutar “en la vida real” en las 24 Horas del Nürburgring al volante de una Mercedes‑AMG GT3; la máquina lideró cómodamente antes de abandonar por una rotura de transmisión en el relevo de Juncadella, a tres horas del final.
Los pilotos jóvenes de Red Bull son cautos
Oliver Bearman, el británico de 18 años, respondió a la idea de probar la Nürburgring con un rotundo “Estoy bastante contento en la F1, ya tenemos suficiente con los Grandes Premios”. Añadió que el espectáculo de Verstappen mostraba “las sutilezas y el atractivo único que tiene la resistencia”.
Isack Hadjar, compañero francés de Verstappen, coincidió en que la aventura fue “muy entretenida” pero subrayó que “todavía no siento que lo haya ganado para imitarlo”. El joven piloto explicó a Motorsport.com que vio la carrera en madrugada, se quedó dormido y despertó al enterarse del abandono de la Mercedes.
Hadjar también admitió su deseo de competir en eventos de larga duración, aunque aclaró que “por ahora no puedo permitírmelo; mi enfoque está 100 % en la F1, quizá algún día”.
Un legado de F1 en la resistencia
Hasta la década de 1970, muchos campeones de Fórmula 1 complementaban su calendario con carreras de resistencia, que en ocasiones ofrecían mejores premios. La explosión televisiva de la F1 en los años 80 y la expansión del calendario a más de 20 carreras provocaron una disminución progresiva de esta práctica.
El caso emblemático de Nico Hülkenberg, ganador de las 24 Horas de Le Mans 2015 con Porsche, demuestra lo raro que se ha vuelto. Antes de él, el último piloto activo de F1 en conquistar Le Mans era Yannick Dalmas en 1994, con una participación parcial en la temporada.
Restricciones actuales para los pilotos de primera línea
Los contratos con escuderías constructoras limitan fuertemente la posibilidad de que un piloto compita fuera de la F1. Además, la figura de Bernie Ecclestone mantuvo una política rígida contra cualquier distracción que pudiera desviar la atención del espectáculo principal.
En 2015, Hülkenberg fue llamado al motorhome de Ecclestone tras su hazaña en Le Mans y se le ordenó no comentar el triunfo, reflejando la visión de la época sobre la exclusividad del deporte.
Hoy, Red Bull y otros equipos siguen siendo cautelosos. Aunque Verstappen pudo instalar un simulador a medida en su motorhome y disfrutar de la 24 Horas virtuales, su estatus de cuádruple campeón le otorga una latitud que a pilotos de segunda temporada les resulta inaccesible.
Mirada hacia el futuro de la diversidad de disciplinas
Con 24 fines de semana de Gran Premio en el calendario, las oportunidades para que los pilotos dejen la F1 son escasas, incluso sin conflictos de fechas con Le Mans u otras pruebas. La tendencia sugiere que solo los campeones consolidados, como Verstappen, podrán explorar otras categorías sin poner en riesgo su posición en la parrilla.
Mientras tanto, la generación emergente —Bearman, Hadjar y sus compañeros— parece preferir afianzarse en la máxima categoría antes de aventurarse en la resistencia, manteniendo la tradición de “ganar el derecho” antes de diversificar sus trayectorias.