De Benetton a Gucci: ¿Briatore cierra el ciclo en Enstone?
Gucci se ha convertido en el patrocinador titular de la escudería Alpine en la Fórmula 1 de 2026, marcando la primera asociación de una casa de moda italiana con el equipo británico desde la era Benetton.
Gucci y Alpine: un nuevo pacto en Enstone
El acuerdo, anunciado a finales de 2025, otorga a la firma de lujo el nombramiento oficial del coche, que ahora correrá bajo la marca “Alpine Gucci”. La alianza llega en un momento crítico para el equipo, tras la retirada del programa de motores de fábrica de Renault y la expectativa de una posible venta parcial o total.
Con la fábrica ubicada en Enstone, en la campiña de Oxfordshire, la escudería mantiene su estructura histórica, lo que plantea la pregunta de si Gucci aspira a replicar la trayectoria de Benetton, cuyo ascenso comenzó en la misma instalación.
El legado de Benetton en la Fórmula 1
Benetton entró al mundo del automovilismo en 1983 mediante un acuerdo de patrocinio con Tyrrell, sustituyendo al anterior patrocinador Denim Musk para evitar conflictos de marca. Un año después, la escudería cambió a Alfa Romeo y, en 1985, adquirió Toleman por 2 millones de libras, una compra que consolidó su presencia como propietario.
La transición de Toleman a Benetton Formula se completó en 1986, cuando los pilotos Gerhard Berger y Teo Fabi compitieron bajo el motor BMW, sentando las bases para los títulos mundiales de Michael Schumacher en 1994 y 1995.
La estrategia de Benetton combinó una imagen de rebeldía —ejemplo del famoso eslogan “United Colors of…”— con una agresiva política de marketing dirigida al público americano.
Flavio Briatore: del auge benettoniano a Alpine
Tras su paso por la gestión comercial de Benetton a finales de los años 80, Briatore impulsó la contratación de Michael Schumacher y la consolidación del equipo como potencia dominante. En 2024, Renault lo incorporó como asesor ejecutivo para gestionar la salida del programa de motores propio y guiar la transición del equipo.
Su reciente intervención ha facilitado la llegada de Gucci, una marca que, según sus propias palabras, “puede llevar la moda a la victoria en la Fórmula 1”.
El histórico “raccomodeur” del paddock está ahora a cargo de conseguir que el acuerdo con Gucci trascienda el mero naming.
Lecciones del pasado para la nueva era Alpine‑Gucci
Benetton utilizó la Fórmula 1 como plataforma para posicionar su marca en EE. UU., aprovechando la presencia de Grandes Premios en territorio norteamericano. Gucci, aunque con una proyección global más amplia, podría seguir una estrategia similar, enfocándose en mercados emergentes y en la generación Z, que valora la fusión entre deporte y lujo.
La experiencia de Briatore en negociaciones de patrocinios y en la compra de escuderías (como Ligier en 1994) sugiere que la alianza podría evolucionar más allá del branding, posiblemente atrayendo inversiones adicionales o incluso un nuevo propietario para Alpine.
Perspectivas y riesgos para Alpine en 2026
Con Renault retirado del programa de motores, Alpine depende ahora de proveedores externos y de la estabilidad financiera que pueda aportar Gucci. El éxito del proyecto dependerá de la capacidad del equipo para desarrollar un coche competitivo bajo la nueva identidad y de la gestión de Briatore para asegurar recursos técnicos y comerciales.
Si la fórmula sigue la historia de Benetton, la combinación de una marca de moda con una escudería bien establecida y un estratega experimentado podría impulsar a Alpine a niveles de podio que no se veían desde la era de sus primeros títulos en los años 2000.