Bagnaia teme el desastre en MotoGP y confesó: «Tuve miedo en la última vuelta»
Pecco Bagnaia defendió el podio en el Gran Premio de Italia en Mugello, superando al japonés Ai Ogura en la última curva por apenas 0,034 s bajo el checado blanco.
Problemas en el sprint y una remontada inesperada
El sábado, la salida del sprint resultó problemática para el campeón de Ducati: una gestión errática del embrague le hizo perder cinco puestos en la primera vuelta.
«Cada vez que suelto el embrague, aunque lo haga con suavidad, la moto se levanta y no vuelve a bajar», explicó Bagnaia tras terminar séptimo.
A pesar del tropiezo, el piloto italiano logró recuperar la posición siete al cruzar la meta, demostrando una capacidad de adaptación notable.
Estrategia ganadora en la carrera principal
El domingo Bagnaia arrancó con mayor confianza, dejando la sexta posición rápidamente y alcanzando la tercera tras una maniobra decisiva en la segunda vuelta, aprovechando un error de Jorge Martín.
Al inicio de la tercera vuelta dobló a Marco Bezzecchi, consolidando su lugar detrás de los pilotos de Aprilia.
«Intenté no abusar del neumático delantero mientras lideraba», señaló el motociclista al sitio oficial de MotoGP, resaltando su cautela para preservar la adherencia.
El duelo de último instante con Ai Ogura
Con menos de una segunda de ventaja en la última vuelta, Bagnaia sintió la presión del joven japonés, que había adelantado a Pedro Acosta y se perfilaba como el contendiente más veloz.
«Tuve miedo en la última vuelta», admitió el piloto, describiendo su táctica de forzar a Ogura a salir por fuera al intentar doblarlo en la curva de salida.
El plan funcionó: Bagnaia recuperó la posición delante del piloto de Trackhouse en la recta principal, manteniendo la ventaja hasta la bandera a cuadros.
«La estrategia estuvo bien, pero estuvo al límite. Perder el podio en la última curva habría sido desastroso».
Confusión en el conteo de vueltas
Durante los últimos metros, el telemetro de la moto indicó dos vueltas restantes, lo que generó incertidumbre.
«Pensé que todavía tenía una vuelta por delante, pero al ver el checado supe que era la final», comentó Bagnaia, agradeciendo la victoria cerrada a pocos milímetros.
Un podio que combina orgullo y futuro
Este tercer puesto representa el segundo podio consecutivo del italiano en la categoría, tras su clasificación en Barcelona.
Bagnaia subrayó la importancia de celebrar en casa: «Quería disfrutar del público italiano y reconocer al equipo. Sentimos que nos lo ganamos».
Además, el piloto mostró su apoyo a Marco Bezzecchi, futuro compañero de Aprilia, describiendo su victoria como «un logro especial para un piloto italiano sobre una moto italiana».
Bagnaia concluyó la jornada sin lograr la victoria, pero con la sensación de haber demostrado la capacidad de defensa y estrategia que define a un campeón.