Márquez recupera la adrenalina y regresa a la escritura en la nueva temporada
Marc Márquez volvió a la pista de Mugello y, tras una doble intervención quirúrgica, se clasificó cuarto y finalizó el sprint en quinta posición, mostrando señales de recuperación física y técnica.
Objetivo de recuperación y vuelta al gimnasio del asfalto
Dos semanas después de una operación combinada en el pie y, sobre todo, en el hombro derecho, el triple campeón priorizó la mejora de su condición física por encima de cualquier meta de podio. La cirugía consistió en retirar una pieza metálica que presionaba el nervio radial, la cual le había robado la sensibilidad en la mano.
Durante la calificación, Márquez admitió sentirse más cansado de lo habitual, pero señaló que la posición del cuerpo sobre la máquina le resultó más cómoda, lo que le permitió lanzar un tiempo lo suficientemente rápido como para colocarse entre los Ducati.
Cuarta en la clasificación: el mejor Ducati del día
Al bajar la visera, el español reapareció con agresividad y logró el cuarto mejor tiempo, convirtiéndose en el piloto Ducati que encabezó la parrilla. Según sus palabras, “es un alivio volver a sentir la moto día a día”.
Esta marca de velocidad contrastó con la ausencia de temblores en la mano, un detalle que había sido un obstáculo en las sesiones anteriores.
El sprint: holeshot, pero sin dominio prolongado
El inicio del sprint le regaló a Márquez el holeshot, aunque pronto fue superado por Raúl Fernández, Jorge Martín, Diogo Moreira y Fabio Di Giannantonio, quedando fuera del líder antes de completar la primera vuelta.
“Fue como un déjà‑vu de 2025, solo duró dos curvas”, comentó, añadiendo que la velocidad está presente pero falta control constante, un aspecto que deberá afinar en el próximo mes.
Tras perder terreno frente a Marco Bezzecchi, recuperó la sexta posición, superó a Moreira a mitad de carrera y mantuvo la quinta plaza hasta la meta.
Sensaciones físicas: del dolor a la escritura de notas
Al terminar el sprint, Márquez destacó que el nervio radial funcionaba normalmente, lo que le permitió escribir sus notas de carrera, algo imposible en los eventos anteriores cuando la mano temblaba. “Ayer sentía dolor; hoy solo me falta energía”, explicó.
En una prueba de resistencia (EL2) constató que mantener tiempos constantes durante varios recorridos le resultaba todavía complicado, por lo que en carrera se propuso no exigirse al 100 % para evitar la pérdida de ritmo en los últimos giros.
“No me gusta ser prudente, nunca lo he sido, pero ahora es indispensable”.
Estrategia para la carrera principal: sobrevivir y buscar consistencia
Consciente de que los neumáticos se degradarán rápidamente, el piloto español apuesta por una gestión mesurada: “Mi objetivo es sobrevivir, llegar al final y volver a casa para recuperarme”. No prevé cambios de táctica para el domingo, prefiriendo mantener la misma línea y buscar su ritmo día a día.
El enfoque se centra en alcanzar “el 100 %” en cada entrenamiento, con la esperanza de estar más fluido en la próxima ronda en Brno, donde espera mejorar sus sensaciones y la interacción con la Ducati.
Con la confianza renovada en su mano y la certeza de que la máquina todavía posee potencial, Márquez persiste en la pista con la mirada puesta en volver a estar al nivel de sus mejores temporadas.