Ogier denuncia la jugada arriesgada de Solberg, quien responde a las críticas
Oliver Solberg vio truncada su aspiración de victoria en el Rally de Japón tras abandonar la especial ES10 tras impactar contra un poste que le dejó la suspensión trasera derecha dañada.
Un comienzo prometedor que se volvió crítico
El joven sueco, que había marcado una primera vuelta que lo acercó a Elfyn Evans, lideraba el podio al mediodía del sábado. Sin embargo, en la fase inicial de la tarde, la Toyota perdió tracción en una curva izquierda de la sección de asfalto y el piloto subviró, empujando la máquina contra un poste que dobló la suspensión trasera.
Al regresar al parque de asistencia, Solberg, tercero en la clasificación general al llegar a Japón, explicó que no había previsto la presencia de “cuerdas” resbaladizas y sucios en el carril, lo que provocó una frenada tardía.
Ogier no se sorprende y Solberg defiende su enfoque
Al enterarse del accidente, Sébastien Ogier reaccionó sin filtros, declarando que el riesgo asumido por el escandinavo “no era una sorpresa”. El veterano subrayó que había observado una actitud demasiado agresiva por parte de Solberg durante la mañana.
Solberg respondió que atacaba porque “luchamos por cada segundo en el trio de cabeza”, pero sostuvo que el ritmo que había llevado en el asfalto era “fantástico” y que la maniobra no difería de otras especiales que había pilotado.
Lecciones y próximos escenarios
El sueco resaltó la estrecha diferencia de tiempos en la categoría Rally1 y afirmó que debe comprender mejor los múltiples escenarios que el asfalto puede presentar, especialmente en secciones delicadas.
Con la eliminación de Solberg, el campeonato se mantiene abierto, mientras los líderes continúan peleando por posiciones marginales que pueden decidir el título al final de la temporada.